Inclusión de las TIC en Educación


El presenta ensayo, tiene un carácter reflexivo acerca de la inclusión de las tecnologías en educación. En mi opinión, creo que las TIC pueden proporcionar los docentes una serie de herramientas para enriquecer el proceso de aprendizaje, sin embargo, es real que, ante este contexto de pandemia de COVID -19 muchos se han encontrado sujetos a: “Improvisar”, “Aprender de forma dinámica” en este contexto tan particular, es decir, contemplando los diversos casos, creo que las TIC nos proporcionan innumerables herramientas, pero es una realidad que no todos los docentes están “capacitados” o mejor dicho saben utilizarlas. Frente a esto, quiero ser lo mas justo posible, ya que en la teoría “Todos sabemos como utilizar una herramienta” pero la en la práctica, es otra la historia. Por lo tanto, voy a tener en cuenta la teoría que me brindada en el curso del INFOD “Enseñar y aprender con TIC” para abordar algunos de estos temas.  

Para hablar de esto temas seria ideal tener una mente abierta, ya que al incluir a las TIC en la educación tenemos hablar de nuevos espacios, que van más allá de las aulas, ya que su solo incorporación habilita instancia de producción de conocimientos. También tenemos que tener en cuenta que los tiempos de la clase, las horas dedicadas aprender y a enseñar, se flexibilizan y ya no tenemos que “correr” apurados en completar todo durante las horas que compartimos en la escuela. Por lo que podemos decir que incluso las formas de trabajo han cambiado podemos comenzar una actividad y/o tarea y completarla de manera colaborativa.

Las situaciones y las prácticas de enseñanza y de aprendizaje tienen lugar en diferentes espacios además del aula: podemos encontrar tanto jóvenes como adultos trabajando e interactuando en un ciber, en el patio de la escuela, en la plaza, en la casa, en el cuarto. Claro, podríamos decir que en esos mismos espacios y con esas mismas herramientas también pueden darse situaciones de juego, de recreación, de entretenimiento.  

 

Como si jugáramos al veo-veo, podríamos también intentar adivinar o poner un título a la imagen de que se encuentra arriba o a esta serie de palabras clave:

pizarrón + tiza + guardapolvo + banco + libro de texto


¿Qué título Propusieron? 

Podría apostar a que las respuestas que se les ocurrieron
se acercaron a: escuelaeducaciónenseñanzaaprendizaje.

Entonces, lo notable es que, a diferencia de esos espacios y de esas herramientas que solíamos asociar exclusivamente a los espacios y a las prácticas de enseñanza y de aprendizaje, desde que incorporamos las TIC a nuestra vida cotidiana, la misma herramienta tecnológica (una notebook, un celular o un reproductor de mp3) puede ser utilizada para diversas actividades, en diferentes horarios y en diferentes espacios: para estudiar, para trabajar, para entretenernos. Por eso, la pregunta que nos hacemos a menudo es: ¿podríamos definir un límite claro entre el momento en el que realizamos una actividad u otra?

Veamos lo que expresa Nicholas Burbules en una entrevista en la que habla sobre el aprendizaje ubicuo: 

Burbules es PhD en Filosofía de la Universidad de Stanford y actualmente se desempeña como profesor en el Departamento de Estudios sobre Política Educacional  de la Universidad de Illinois. Ha publicado numerosos libros y trabajos sobre las TIC que son referencia recurrente  en los trabajos del área, sobre todo, Educación: riesgos y promesas de las nuevas tecnologías de la información, en colaboración con Thomas Callister.

El concepto de aprendizaje ubicuo sintetiza esta forma menos compartimentada (en tiempos y en espacios) de concebir las prácticas de aprendizaje y de enseñanza. Representa también, como todo desafío, una posibilidad: la de acortar la brecha entre los aprendizajes que suceden en la escuela y los aprendizajes que se ponen en juego en otros ámbitos (la casa, la familia, los medios de comunicación, Internet, etcétera).

La idea de un aula aumentada nos ayuda también a pensar en cómo convertir este desafío de un aprendizaje sin tiempos y sin espacios estrictamente delimitados en una posibilidad enriquecedora. Así lo explica Cecilia Sagol (2012) en el video Aprendizaje ubicuo y modelos 1 a 1. Experiencias y propuestas del portal educ.ar:



Pero ¿qué hay de los tiempos de enseñar y de aprender? ¿Cuáles son los desafíos que las TIC presentan a las horas cátedra, a los módulos, a los trimestres, al año lectivo?

Para analizar la implementación de reformas educativas, Larry Cuban (2011) recurre a la imagen de los relojes en una pared que muestran la hora en diferentes lugares del mundo simultáneamente. Así, a través de esta analogía, examina los tiempos que rigen para los diferentes actores en el campo de la educación y los tiempos que coexisten en las instituciones educativas.

El mito de la fallida reforma escolar, por supuesto, tiene una historia. Pueden conocerla si siguen leyendo la traducción del texto completo

Un estudio del tiempo como el que plantea Cuban nos permite detenernos para reflexionar acerca de las diferencias entre: los tiempos de los aprendizajes de los estudiantes; los de los profesores para preparar las clases, hacer el seguimiento, ajustar las propuestas y evaluarlas; los de las instituciones que exigen las entregas de notas, las fechas de exámenes finales, las evaluaciones anuales, los actos escolares; y los de los diseñadores de políticas, que necesitan rendir cuentas frente a la opinión pública acerca de medidas que signifiquen mejorías en los resultados en la calidad de la educación, entre otros.
Así, Larry Cuban sostiene que se debería atender a los relojes del alumno y de los profesionales de la educación, de ritmo menos vertiginoso, para que el debate público se focalice en las cuestiones sustanciales del aprendizaje.

¿Y como se suele ajustar sus relojes en sus escuelas? ¿La imagen de Larry Cuban les recordó alguna experiencia particular?

En este sentido, las TIC nos invitan a pensar en su potencial para facilitar una sincronización alternativa de estos distintos husos horarios. Así, cuando creemos importante que un alumno se centre en esos contenidos que aún "le cuestan", un proyecto para trabajar en casa y en la escuela  puede funcionar como continuidad de una propuesta que no hace falta terminar antes de que se acabe la hora de clase. O también, cuando nos encontramos en contextos escolares de mucha heterogeneidad, las herramientas de las redes sociales pueden ser aprovechadas para seguir indagando y resolviendo cuestiones comunitarias, actitudinales o de valores, más allá de las horas compartidas en el aula.

Aunque el aprendizaje ubicuo parece venir a borrar las medidas de espacio y de tiempo de la escuela, conocidas y compartidas por todos, no deberíamos inquietarnos.

 En todas las épocas, la escuela ha sido un contexto de aprendizaje social; por lo tanto, ese contexto siempre impactará en la naturaleza de lo que se aprende (Stoll, Fink y Earl, 2004). Para reconocer una escuela como institución, no alcanza solamente con comprobar que los individuos que asisten a ella aprenden algo. Una escuela no es lineal y es más que la suma de sus partes; pone en juego algo más necesario: se piensa a sí misma como una comunidad de aprendizaje.

Tal como expresa Cope y Kalantzis (2009), en un contexto de aprendizaje ubicuo, los profesores pueden contribuir a la construcción de comunidades de aprendizaje genuinamente inclusivas. Pueden aprovechar la complementariedad de las diferencias de los alumnos: distintas experiencias, distintos conocimientos, distintos puntos de vista, distintas perspectivas, de modo que cada estudiante pueda dar lo mejor de sí mismo. 

Además, los estudiantes están involucrados con individuos ajenos al proceso de aprendizaje: padres y otros familiares, amigos con los que comparten intereses, expertos. Los espacios digitales basados en redes sociales son perfectos para un tipo de trabajo que une simplicidad y transparencia y que valora la diversidad de las contribuciones. 

En una comunidad de aprendizaje, todo lo que la gente hace a diario, dentro de la escuela y en relación con los padres y con la comunidad local, esta motivado por un sentido de pertenencia y por un compromiso colectivo hacia los aprendizajes de cada uno, con el fin de asegurarse de que la escuela se está moviendo (Stoll, Fink y Earl, 2004: 136).

Muchos temas para repensar ¿verdad? Finalmente para completar este recorrido, queremos incluir este otro pasaje de Larry Cuban, en el que intenta analizar y comprender los obstáculos históricos y contextuales que debe superar el docente que decide llevar las computadoras al aula.

En las escuelas secundarias que hemos observado, los […] resultados se hacen comprensibles a través de la explicación de la historia y de los contextos: […] es necesario considerar las limitaciones históricas impuestas en los profesores de escuela secundaria -incluso entre los más tecno -entusiastas -: las aulas separadas, las disciplinas aisladas, los grupos conformados por edad y las jornadas de trabajo organizadas en 6 módulos u horas de clase. A estas condiciones, es necesario añadir el tiempo dedicado por cada profesor para resolver la logística necesaria para llevar las clases a la sala de recursos audiovisuales o a los laboratorios de computación. Luego, también, el factor del nerviosismo por posibles caídas de los servidores, problemas con el software, fallos de la impresora o la conexión lenta a internet. Todo docente de escuela secundaria que se anima a usar las computadoras en el aula ha superado de alguna manera una serie de obstáculos organizativos, decisiones políticas tomadas por otros que no están en contacto con la vida en las aulas, y las dificultades asociadas con la tecnología en sí, incluyendo los desajustes entre un "futurismo rampante" y las necesidades prácticas del profesor en el aula (Cuban, 2001: 173).   

A modo de conclusión pienso que la introducción de las TIC puede ser ventajoso, y nos puede permitir pensando en este contexto de pandemia, una continuidad pedagógica o formativa, sin embargo no se puede ignorar como dije al comienzo la falte de conocimiento de los docente para trabajar con estas nuevas herramientas por lo que hasta ahora hemos vuelto al "clásico" lectura y cuestionario, lo cual hace difícil para aquel que es estudiante éste tipo de modalidad, ya que se torna monótono y aburrido; y de alguna manera se pierde el interés a corto o largo plazo. Creo que de este contexto tan particular deberíamos salir fortalecidos en cuanto a las TPACK el modelo que propone Judi Harris, sin embargo no me parece un modelo equitativo ya que no faltara aquella/s personas (tanto personal docente, como alumnos) que no cuente con los recursos necesarios, por lo tanto, si bien en lo personal la incorporación de las TICs me parece un propuesta más que interesante deja en claro una desigualdad en cuanto al acceso ya sea falta de una computadora, internet, falta de conocimiento sobre el área, entre otras cosas.


Bibliografía  


  • Burbules, Nicholas (2009a), “Meanings of ‘Ubiquitous Learning’”, en Bill Cope y Mary Kalantzis (eds.) Ubiquitous Learning. Exploring the anywhere/anytime possibilities for learning in the age of digital media, Champaign, IL, University of Illinois Press.
  • Burbules, Nicholas (2009b), “El aprendizaje y el entretenimiento ya no son actividades separadas”, entrevista de Fabián Bosoer, Clarín, 24 de mayo. 
  • Cope, Bill y Mary Kalantzis (2009), “Aprendizaje ubicuo”, en Ubiquitous Learning. Exploring the anywhere/anytime possibilities for learning in the age of digital media, Champaign, University of Illinois Press. Trad: Emilio Quintana.
  • Cuban, Larry (2001), Oversold and Underused. Computers in the classroom, Cambridge, Harvard University Press.
  • Cuban, Larry (2011), “The Myth of Failed School Reform”. Disponible en: http://larrycuban.wordpress.com/2011/02/02/the-myth-of-failed-school-reform-part-1/ y http://larrycuban.wordpress.com/2011/02/04/myth-of-failed-school-reform-part-2/ (última consulta: marzo 2017). Trad: Cecilia Magadán.
  • Sagol, Cecilia (2012), “El aula aumentada”, en Webinar 2012: Aprendizaje ubicuo y modelos 1 a 1, organizado por IIPE-UNESCO y Flacso Argentina, 14 al 16 de marzo.
  • Stoll, Louise, Dean Fink y Lorna Earl (2004), Sobre el aprender y el tiempo que requiere, Barcelona, Octaedro.
Recursos

https://youtu.be/GbWdQCMS4VM
https://youtu.be/j6wZ-o4Yup8

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